¿Qué condena impondría usted a un asesino? ¿Y si tiene sólo 15 años de edad?

A plena luz del día, un individuo mucho más corpulento que la mujer a la que está a punto de matar, asesta siete puñaladas a su víctima ante la mirada horrorizada de un grupo de menores. Tras la agresión, se sienta impasible y cuenta el subidón de adrenalina que acaba de sentir. Durante el juicio, no muestra el menor signo de arrepentimiento. Es más, reconoce que era algo que llevaba preparando desde hacía tres años. De hecho, cuando es detenido, descubren la botella de Jack Daniel’s con la que pensaba brindar tras el asesinato. Si su plan hubiera salido bien, habría acabado además con otras dos mujeres, una de ellas embarazada, con la que soñó clavarle su cuchillo en la tripa.

¿Qué sentencia debería recibir este asesino?… ¿Y si este tiene sólo 15 años cuando comete el crimen?

William Cornick ha logrado pasar a la historia como el primer adolescente británico en matar a su profesora de secundaria en medio de una clase. Ann Maguire, de 61 años, enseñaba español. Llevaba 40 años trabajando en el Corpus Christi Catholic College de Leeds. Ya tenía planeado jubilarse.

El macabro episodio tuvo lugar el pasado mes de abril. Pero ha sido ahora cuando ha ocupado todas las portadas después de que el juez haya condenado a Cornick de por vida y haya permitido también revelar su identidad. Hoy en día el joven tiene 16 años, es decir, sigue siendo menor de edad. ¿Es ético publicar la fotografía de un asesino que no ha cumplido los 18? ¿Es justa la pena recibida? El debate está servido.

Es la tal la polémica que se ha creado que, en un hecho inusual, el propio magistrado, Peter Coulson, ha tenido que dar explicaciones de por qué autorizó dar su nombre. Desde su punto de vista, “tiene un efecto disuasorio claro”. “Los comentaristas mal informados pueden burlarse, pero los que estamos involucrados en el sistema de justicia penal sabemos que es un factor en delitos como este (…). Aunque este es un caso excepcional. El interés del público ha sido enorme. Y hay cuestiones más amplias en juego, como la seguridad de los maestros y los peligros de internet (…). No se puede desestimar tampoco que este no ha sido el producto de una familia desestructurada. Más bien al contrario, el joven venía de una familia que le dio amor y que ahora está destrozada por lo ocurrido”, reza el comunicado. En efecto, aunque los padres de Cornick están divorciados, siempre velaron por la armonía en el hogar.

Según la normativa británica actual, la edad de responsabilidad penal es de 10 años. Menores de entre 10 y 17 pueden ser procesados por un crimen, aunque lógicamente reciben un trato diferente y en vez de cárceles son internados en instituciones especiales.

El Reino Unido es el país europeo que más niños envía a prisión, por detrás sólo de Grecia y Alemania. Según las últimas cifras oficiales, en Inglaterra y Gales hay 2.927 encarcelados, comparados con los 1.520 (menores de 21) que hay en España. Según explica a El Confidencial Andrew Neather, responsable de opinión del rotativo Evening Standard, a pesar de que Cornick es menor de edad es muy difícil sentir “alguna simpatía por el asesino”.

“Estamos ante un crimen excepcional, tanto en términos de la edad del asesino como en la forma en la que mató a la víctima. En ese sentido, es difícil ver cualquier semejanza con otros casos. Los homicidios cometidos por adolescentes son relativamente raros, y los de este tipo, por suerte, casi insólitos en el Reino Unido”, recalca.

La cadena perpetua para menores

Lo cierto es que, aunque ha habido precedentes, en muy pocas ocasiones han salido a la luz. Ante la negativa del ministerio de Justicia a hablar de casos concretos –se limitan a especificar que no es la primera vez que un menor recibe cadena perpetua– tan sólo queda tirar de hemeroteca.

Se cree que el episodio más reciente fue en el año 2011. Santre Sánchez Gayle, de 16 años, el que podría ser el asesino a sueldo más joven de la historia, recibió también una pena mínima de 20 años por matar a Gulistan Subasi, de 26, en Hackney, este de Londres. A cambio del asesinato recibió 200 libras.

Aunque, sin duda alguna, el caso más impactante hasta la fecha ha sido el de Jon Venables. En 1993, con sólo diez años, secuestró, torturó y mató brutalmente a James Bulger, un niño de dos que se encontraba en un centro comercial con su madre. El suceso conmocionó al Reino Unido y traspasó fronteras. Cuando se celebró el juicio, las fotografías de Venables y su compañero Robert Thompson sosteniendo su ficha policial dieron la vuelta al mundo.

En aquel momento, se cuestionó hasta qué punto se estaba privando al menor de tener otra oportunidad en la vida, cuando su rostro había protagonizado portadas a ambos lados del Atlántico. En el caso de Cornick, está claro que el hecho de que su identidad se haya hecho pública ya le ha empezado a pasar factura: ha tenido que ser trasladado del centro para menores Wetherby Young Offender Institution de Yorkshire, tras recibir amenazas de sus propios compañeros. Aunque no se ha revelado dónde está ubicado ahora, el joven deberá permanecer en instituciones de este tipo hasta que cumpla los 21 años.

El juez le ha condenado a un mínimo de 20 años de prisión, aunque en su sentencia recalcó que era “bastante posible” que no saliera nunca. El carácter indeterminado ha sido fuertemente criticado por diferentes organizaciones, como Howard League o Standing Committee for Youth Justice.

Esta última incluso denuncia que se ha traspasado la línea roja. “No hay otros países de Europa Occidental que den a los niños una sentencia de cadena perpetua. Y este sigue siendo un niño según la convención de la ONU de derechos humanos”, asegura su presidenta Penelope Gibbs, que apuesta más por la rehabilitación. “No sé cuál sería la sentencia apropiada, pero 20 años es demasiado tiempo”, añade.
El magistrado justifica las dos décadas por una serie de agravantes, como el hecho de que el crimen se cometió en público y frente a niños, traumatizados por lo que vieron, el “dolor extremo” que sufrió la víctima o la ausencia total de remordimientos.

Según los abogados Dan Bunting y Lyndon Harris, del blog UK Criminal Law, consultados por este diario, una lectura ligeramente más generosa habría dado lugar a una sentencia mínima de 15 años. Pero el magistrado fue tajante a la hora de recalcar que Cornick no tendrá derecho a optar a la libertad condicional hasta 2034.

Si bien es cierto que el plazo mínimo no puede ser reducido para los delincuentes adultos, esta norma no se aplica para los menores de edad. Aunque en la práctica, tal y como señalan los expertos, esto no cambia la situación de Cornick.

Durante la sentencia, el informe psiquiátrico reveló que el joven no padecía ninguna enfermedad psicótica, aunque los expertos hablan ahora de “un trastorno de la personalidad emergente”. Hay diferentes estudios que también explican que la personalidad no se desarrolla hasta los 18 años, pero ahora eso ya no importa. Cornick pasará entre rejas más de lo que ha vivido y su caso engrosará aún más el registro sombrío que existe en el país.

Fuente elconfidencial

Publicado por

Redacción

Redatores: Edgar Encisco y Oscar Lopez

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