Las empleadas del hogar de Paraguay denuncian que trabajan en condiciones de esclavitud

Las trabajadoras domésticas de Paraguay aprovecharon su día de asueto -el domingo- no para descansar, sino para reclamar. Las organizaciones que las representan realizaron la Marcha Unitaria en el Día Internacional del Trabajo Doméstico exigiendo mejoras laborales y “el fin de la discriminación amparada por la misma ley”.

Las trabajadoras exigen al Congreso Nacional la aprobación del proyecto de ley de trabajo doméstico, que ya cuenta con dictamen de la Comisión de Equidad y Género de la Cámara de Senadores. Su preocupación data desde siempre, teniendo en cuenta una mayor carga laboral que el resto de los trabajadores -hasta 12 horas diarias- y un salario base equivalente al 40% del salario mínimo legal al tiempo que argumentan que “no se protege a las trabajadoras domésticas de despidos arbitrarios”.

Sometidas a 12 horas laborales por día, sin salario mínimo, ni cobertura sanitaria completa ni jubilación, denuncian que muchas están sometidas a situaciones de esclavitud. “Somos trabajadoras, aportamos a la sociedad y a la economía, ¿por qué vamos a ser discriminadas?”, reclaman en su plataforma.

Una de cada cinco mujeres, trabajadoras domésticas

Myriam Agüero, del Sindicato de trabajadoras domésticas del Paraguay (Sintradop), lamenta que la ley proteja a las patronas, no a las trabajadoras. “Fue dictada para que las patronas no sean denunciadas (…) tiene más de 30 años”. A su lado, miles de mujeres paraguayas impulsan y reclaman un proyecto igualitario con el resto de la masa laboral.

Según las cifras a las que pudo acceder ElMundo.es, en Paraguay actualmente hay algo más de 200 mil empleadas del hogar. Es decir, una de cada cinco. “Una mujer pobre en Paraguay, el primer trabajo que hace es el doméstico. Y este trabajo no te da opción de salir adelante, por el bajo salario y por la explotación misma”, expone la delegada sindical. En Paraguay una trabajadora doméstica con múltiples empleos logra reunir, cada mes, 229 euros. Difícilmente una cifra superior.

Los sindicatos de estas trabajadoras y afines a ellas luchan por un proyecto de ley de trabajo doméstico que fue presentado por el senador Derlis Osorio y que logró crear una mesa de discusión, pero que ha demorado su aprobación. En la plaza más céntrica de Asunción se exhiben una serie de fotografías de varias empleadas junto a testimonios que reivindican el fin de la semi esclavitud.

“Hay compañeras que llegan a las 12 de la noche y aún no pueden dormir, porque tienen que esperar que venga el patrón o el hijo del patrón de la universidad. Y después tiene que levantarse a las 6 de la mañana para hacer el desayuno. Con un sueldo miserable”. Quieren, necesitan y exigen que esto se termine

Fuente Elmundo

Publicado por

Redacción

Redatores: Edgar Encisco y Oscar Lopez

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