Dos peones son asesinados en el Norte, luego del ataque del EPP

El grupo terrorista sigue haciendo de las suyas en el Norte; el miércoles atacó una estancia en Cuero Fresco y quemó un tractor. Ayer, en un confuso hecho en otra estancia, dos peones fueron torturados y ultimados.

Por Carlos Escobar, Justiniano Riveros y Darío Arámbulo
DESDE CONCEPCIÓN

El jueves el país se desayunaba la noticia de un ataque del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) en la estancia María Auxiliadora, ubicada en Arroyo de Oro, zona de Cuero Fresco. Horas más tarde, en un extraño suceso, dos peones de la estancia Agüerito, en la misma comunidad, fueron asesinados. En este caso, las víctimas fatales son Jorge Sosa y Crispino Dávalos, que trabajaban en el retiro Lupe Cué, de Agüerito, propiedad del brasileño Renato Resende.

Los cadáveres fueron inspeccionados aproximadamente a las 22.00 en una clínica privada de Horqueta por el médico forense Óscar Mieres.

Contrariedades. Dos peones de Agüerito mencionaron que ellos, en compañía de las víctimas, hacían un recorrido siguiendo unas huellas cuando, en una zona boscosa, fueron atacados por desconocidos. Según dijeron, esto ocurrió cerca de las 17.00. Avisaron a las autoridades y las Fuerzas de Tarea Conjunta fueron hasta la zona, encontrando los cuerpos de Dávalos y Sosa; del sitio desaparecieron dos escopetas, una calibre 12 y otra 16.

Sin embargo, a la noche el forense explicó que, tras la inspección, se determinó que Dávalos tenía una rigidez cadavérica de aproximadamente 12 horas, en tanto que Sosa tenía cerca de 5 horas, y aseveró que en ambos se observaban signos de tortura.

El doctor añadió que Dávalos, el más joven de ellos, tenía una herida de arma blanca, una estocada en el abdomen, y fue asfixiado, presumiendo que fue ahorcado. En tanto que Sosa tenía tres heridas, presumiblemente de arma de grueso calibre.

Por otra parte, el fiscal Joel Cazal dijo que en la radiografía que le hicieron a Sosa no se observaban rastros de proyectil y señaló que murió también por heridas de estocadas. Sobre este hecho, el conorel Héctor Grau comentó que no se descarta que haya sido el EPP, aunque la Policía habla de abigeato. En la noche, las FTC volvieron a la zona.

En Macchi Cué. Seis miembros del EPP ingresaron a la estancia María Auxiliadora, ex Macchi Cué, propiedad de Roberto Macchi, quemaron un tractor y elementos agrícolas, además de matar una vaca de varios disparos.

Los hombres quemaron el compartimiento en el que vivían los trabajadores y luego dejaron un panfleto exigiendo que se cumpla con las leyes de la banda. El ataque se registró el miércoles, cerca de las 21.00, relató el peón César Franco Osorio, quien se encontraba junto a su esposa y una hija.

Aseguraron que de no cumplirse con las exigencias, el EPP aplicaría la “pena máxima” (fusilamiento), según reza el escrito dejado por la banda.

Fuente:Ultimahora.com

Publicado por

Redacción

Redatores: Edgar Encisco y Oscar Lopez

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