Jesuitas paraguayos influyeron en el papa Francisco

Para el escritor y filósofo italiano, Umberto Eco, las acciones de “izquierda” del papa Francisco responden a que su educación tiene influencias de los jesuitas paraguayos. A pesar de sus discursos democráticos se lo critica por no pronunciarse sobre el aborto y no apoyar la teología de la liberación.

El escritor y filósofo italiano, Umberto Eco, refiere que es un error considerar al papa Francisco un jesuita argentino por sus prácticas democráticas, caracterizadas de izquierda y expresa que “es probable que su educación religiosa se viera influenciada por el “sagrado experimento” de los jesuitas paraguayos”, dice en un comentario en el diario New York Times, reproducido en la Revista Ñ, del periódico argentino Clarín.

Al papa Francisco se lo califica de izquierda por su sencillez y compromiso con la democracia, además de defender los derechos de los inmigrantes africanos detenidos en Lampedusa.

Eco analiza al Papa y recuerda que los misioneros jesuitas decidieron reconocer los derechos de los aborígenes, en especial los guaraníes, que vivían principalmente en Paraguay en condiciones casi prehistóricas, y los organizaron en “reducciones” o comunidades autosuficientes.

Sin embargo, la meta era “civilizar” a los guaraníes, lo que significaba prohibir la promiscuidad, la pereza, la ebriedad ritual y a veces el canibalismo.

El artículo aclara que se podría interpretar las acciones de Francisco desde este punto de vista pero recordando que ya han pasado cuatro siglos del “sagrado experimento” llevado a cabo con aborígenes de Paraguay y que la idea de libertad hoy tiene amplio reconocimiento pero que “sería bueno que (el papa Francisco) lograra desarticular paulatinamente el Istituto per le Opere di Religione, el llamado Banco Vaticano”.

A pesar de sus acciones de izquierda, Francisco también fue criticado por no alzar públicamente la voz contra la junta militar argentina de los años 70, por no apoyar la teología de la liberación, que busca ayudar a los pobres y los oprimidos, y por no realizar pronunciamientos definitivos sobre el aborto o la investigación con células madre.

Fuente: UH

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