Los crímenes, robos y linchamientos ponen en jaque al poder en Argentina

BUENOS AIRES – ARGENTINA

El poder político quedó en jaque en Argentina a causa de una violencia criminal que desató hordas de gente enfurecida dispuesta a linchar al delincuente, a tal extremo que la superpoblada provincia de Buenos Aires, vecina a la capital, tuvo que declararse en emergencia de seguridad.

La consultora M&F afirma que el 84% de la población piensa que la inseguridad aumentó. Por ello, dice, es el asunto más explotado por la oposición al gobierno centroizquierdista de Kirchner en la perspectiva de las elecciones del próximo año. Argentina no divulga estadísticas criminales desde 2009, cuando el país tenía la mayor tasa de robos de América Latina, con 973 cada 100.000 habitantes.

La inseguridad figura entre las mayores preocupaciones de los argentinos, y aunque en enero la inflación superó esta inquietud entre la población, la reciente ola delictiva provocó el fenómeno inédito de los “linchamientos”: doce casos en 10 días de turbas de vecinos que intentan tomar castigo por mano propia.

El único muerto a manos de los “ajusticiadores” fue un joven de 18 años cuya familia asegura que era inocente del robo de un bolso, en una barriada pobre de Rosario.

Ha habido casi 15 intentos fallidos de asesinato en banda en las dos últimas semanas en barrios acomodados como Palermo, de la capital, y en las provincias de Santa Fe, Córdoba, la Rioja, Catamarca y Mendoza. “Acá matan, violan, roban. ¿Qué querés? Yo no creo que yo llegue a este extremo del linchamiento pero hay que ver el momento”, dijo José Villalba, 64 años, encargado de un edificio en el centro de Buenos Aires al afirmar que de alguna manera comprende “a los que linchan”.

El tema divide: “Linchar es volver a la barbarie”, opinó Ariel Billordo, analista de sistemas de 29 años, empleado en el centro de la capital.

Un sondeo divulgado reveló que cerca del 30% de la población en Buenos Aires apoya la violencia contra los delincuentes, según la encuestadora de estudios sociales Raúl Aragón y Asociados.

Trasfondo político. Un aliado de la presidenta Cristina Fernández, el gobernador Daniel Scioli, declaró en emergencia a la provincia de Buenos Aires donde viven 16 de los 40 millones de argentinos.

Scioli, uno de los políticos mejor posicionados para las elecciones presidenciales de 2015, lanzó un plan para comprar patrulleros y reincorporar a 5.000 policías retirados al cuerpo que ya cuenta con 72.000 uniformados.

Sergio Massa, un diputado opositor al gobierno y eventual candidato presidencial, llegó a justificar la reacción agresiva de la gente por lo que considera una “ausencia del Estado” para combatir el crimen.

“Cada uno trata de capitalizar el problema. Pero la inseguridad muestra un giro más complejo con los linchamientos”, advirtió Mariel Fornoni, analista de la consultora Management And Fit (M&F). fuente UH

Publicado por

Redacción

Redatores: Edgar Encisco y Oscar Lopez

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