El sol volvió a brillar en Paraguay con Luis Miguel

El cantante mexicano Luis Miguel brindó un show de una hora con cuarenta minutos, en el que el público disfrutó parte de su extenso repertorio. Con su carisma, su voz y su elegancia el artista hizo delirar a sus fans que nunca se cansaron y terminaron pidiendo más.

Con varios sectores agotados más de un mes antes de la gran cita y una gira exitosa por toda Sudamérica, el panorama no podía ser mejor para el recital de Luis Miguel, quien logró colmar de gente el Jockey Club Paraguayo.

El inicio estaba marcado para las 21:30, por lo que Luismi, con camisa blanca, traje y cortaba de color negro, decidió calmar las ansias de sus seguidores y apareció en escena exactamente a las 21:40 con los temas Quién será, Solo tú y Dame calor.

Pero la verdadera algarabía se desató cuanto cantó Suave uno de sus hits infaltables, que consiguió despertar varios suspiros y gritos de las fanáticas que acompañaban con las palmas y ayudaban con el coro.

Una noche romántica en la que el clima se comportó a pedir de boca, luego de una semana de lluvias y tormentas, el artista mexicano no olvidó darle un espacio al “Amor, amor” e interpretó este tema con el apoyo de toda la gente.

Fiel a su estilo, Luis Miguel prosiguió con los boleros, Y tú te vas, Nada puedo dar, el inolvidable e imperdible Sabor a mí, Alguien como tú, Siento y Tú, para felicidad de sus seguidoras quienes no paraban de cantar un solo momento.

Sin embargo, el público ya pedía los clásicos más reconocidos. Fue así que Luis Miguel decidió hacer un popurrí de Fría como el viento, Tengo todo excepto a ti y La incondicional instantes en los que el Jockey retumbaba con el canto de todos los presentes.

Posteriormente, la imponente orquesta de Luis Miguel ofreció una impecable presentación instrumental, mientras daba tiempo a que el artista se cambie de ropa y reaparezca en el escenario vestido completamente de negro, pero esta vez sin saco, pero con camisa y chaleco.

El mexicano retomó el show con Te quiero, Culpable o no, Hasta que me olvides, Te necesito y No volverte a ver, en medio de una escenografía sencilla pero con un magnífico juego de luces y decenas de músicos que combinados daban un brillo único al recital.

Antes de volver a cambiarse de atuendo, Luismi optó por otro popurrí en el que incluyó los temas Dos enamorados y Directo al corazón. Ambos éxitos motivaron las palmas y la emoción del público que se remontó a épocas doradas.

En cuestión de minutos el cantante se ingenió para renovar su vestuario y rápidamente apareció manteniendo el color negro, pero esta vez con una remera debajo del chaleco.

El recital prosiguió con Vuelve, Cómo es posible que a mi lado, No culpes a la noche y Te proponga con el cual el mexicano empezó a decir adiós siendo puntualmente las 23:00.

Sin embargo, la gente no quedó satisfecha y sin duda quería más. Este pedido se hizo sentir a la voz de “otra, otra” en medio de una total oscuridad. Corrieron algunos minutos pero para tranquilidad de los fanáticos Luis Miguel regresó a la pista.

Para cerrar el concierto, eligió las músicas Deja Vu y Labios de Miel, una de las últimas canciones que también logró instalarse entre las preferidas de los fans. Antes de despedirse definitivamente, Luis Miguel empezó a regalar pelotas de goma a las afortunadas del sector VIP quienes se llevaron un recuerdo de su ídolo.

De esta manera, exactamente a las 11:20, Luis Miguel completó una hora y cuarenta minutos de show. A pesar de que muchos aguardaron con la esperanza de que el artista reaparezca y cante otros clásicos como La chica del bikini azul, La Bikina y otros, esta vez su despedida fue definitiva y algunos se quedaron con las ganas de continuar.

Publicado por

Redacción

Redatores: Edgar Encisco y Oscar Lopez

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