Buenos hábitos y chequeos previenen la muerte súbita

La pérdida del pulso, la respiración y la conciencia de forma inesperada, es lo que se conoce como muerte súbita. Si bien se desconocen sus causas exactas la única forma de prevenirla es a través de los chequeos médicos frecuentes y la modificación de hábitos de vida.

Los dos periodos en los que se centra la mayor incidencia de la muerte súbita son entre el nacimiento y los seis meses de edad, al igual que a partir de los 35 hasta los 75 años de edad.

En los grupos erarios adultos, el predominio proviene del sector masulino que encabeza las estadísticas en estos casos.

Durante la infancia, por lo general se trata de cardiopatías congénitas y principalmente enfermedades cardiovasculares que alteran la función cardíaca por medio de un infarto agudo por la dilatación del corazón por diversos orígenes como una válvula dañada, una inflamación de larga data o anormalidades genéticas que lastiman al músculo del corazón.

La muerte súbita representa un verdadero problema de salud y ataca también a los atletas de alto rendimiento, jugadores de fútbol o personas que aparentan sentirse sanas.

Médicos del Instituto de Previsión Social, recomiendan tomar conciencia a través de la prevención integral, el cambio de hábitos alimenticios, consumiendo frutas, verduras, jugos naturales y disminuyendo las frituras y comidas grasientas.

Además, es importante añadir un poco de actividad física moderada para evitar el sedentarismo y prevenir la obesidad que a su vez conlleva a otras enfermedades.

Fuente: HOY

Publicado por

Redacción

Redatores: Edgar Encisco y Oscar Lopez

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