El último adiós a César Cataldo

El célebre arpista paraguayo fue sepultado este martes, en presencia de sus familiares, artistas y una orquesta de arpas.

El destacado artista paraguayo César Cataldo, uno de los principales maestros del arpa y una de las figuras más prominentes de la actualidad musical del país, fue enterrado esta mañana en el cementerio de Villa Elisa, a donde fue acompañado por familiares, artistas y música del instrumento con el que hizo música.

Cataldo falleció el pasado domingo a causa de un problema del corazón que ya en el pasado lo había obligado a pasar por el quirófano, y que a pesar de eso terminó extinguiendo su vida a sus 61 años.

Sus restos fueron velados en el Parque Serendidad del barrio Sajonia de Asunción desde el lunes, y esta mañana fueron finalmente trasladados a Villa Elisa, donde ya antes de su llegada se hallaban reunidas numerosas personas que conocieron y trabajaron con el artista, quienes se hallaban recordando y compartiendo una que otra anécdota sobre Cataldo.

Además, al costado del sendero de entrada del cementerio esperaban en formación con sus instrumentos unos cincuenta jóvenes arpistas de la orquesta Sonidos de la Tierra, en la cual Cataldo fue una figura clave.

El cortejo fúnebre arribó al cementerio alrededor de las 11:45, y el féretro de César Cataldo se dirigió en lenta marcha hacia el lugar de su descanso final acompañado de unas cien personas y la música de quienes fueran sus alumnos y ahora rendían homenaje a su profesor con los conocimientos y las habilidades que él mismo había ayudado a inculcarles.

Un grupo reducido de arpistas siguió poniendo música a la ocasión cuando el féretro ya se hallaba en el lugar de su sepultura.

Entre las personas que dedicaron palabras a Cataldo se halló Ángela Rosa Pérez Cardozo, hija del legendario arpista paraguayo Félix Pérez Cardozo, quien manifestó que si bien no tuvo ocasión de pasar demasiado tiempo en compañía de Cataldo, se sintió afortunada de haberlo conocido.

“Se fue de gira con tantos otros que están allá arriba”, dijo la hija del icónico artista.

“Gracias profe, te vamos a extrañar”, dijo emocionado uno de los jóvenes arpistas que hizo el acompañamiento musical a la marcha, mientras se arrojaban flores al féretro cubierto por una bandera del Colegio Cristo Rey, que finalmente descendió luego de que los presentes entonaran la canción popular “Patria querida” y cánticos de “César no se va”.

Así, bajo un cielo en parte nublado que por momentos ocultaba el sol del mediodía, César Cataldo fue despedido con las inevitables lágrimas que traen consigo la pérdida de una persona, pero también con aplausos y con la música a la que le dedicó su vida.

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