Diez caricias que excitan a una mujer

1. Rostro y cabello. Uno de los primeros pasos
hacia un excitante orgasmo es lograr relajar a tu
pareja. Acariciar suavemente su cuero cabelludo,
así como darle algunos besos en su rostro, ojos,
mejillas y mentón, puede lograrlo.

2. Labios. Son una de las zonas erógenas
femeninas más importantes. Existen muchas y
variadas formas de besar. A las mujeres les
encanta el poder sensual de un beso, así que
uno muy apasionado ayudará a prepararla para
el resto de la estimulación.

3. Cuello y oídos. Se trata de dos de las zonas
erógenas más sensibles de la mujer y un lugar
ideal para excitarla. Comienza con besos suaves
desde sus hombros, luego en el cuello, hasta
llegar a sus oídos. La intensidad puede varias
conforme suban los niveles de excitación de
ambos.

4. Brazos y piernas. La zona más sensible del
brazo de la mujer es justamente a la mitad, del
lado contrario del codo. Estimula estas zonas
erógenas femeninas con tu lengua y con un poco
más de presión. En tanto, al ser los muslos una
zona tan cercana a los genitales, su estimulación
provoca que aumenten su excitación, las ansias
y el deseo de más.

5. Senos. Es una de las zonas que más excita a
las mujeres si se estimulan de forma correcta.
Los gustos y las sensibilidades varían de mujer
en mujer. Algunas les gustará que se las
muerdan o aprieten con fuerza. Mientras que
otras preferirán que las traten con delicadeza y
suavidad.

6. Espalda. Un buen masaje en la espalda puede
lograr increíbles efectos de relajación, ideal para
preparar física y mentalmente a tu pareja para
un encuentro íntimo. Recórrela con tus manos y
labios en busca de los lugares que más le
exciten.

7. Monte de Venus. Acaríciala suavemente y
despacio antes de la penetración o del sexo oral.
Nunca tires o arranques el vello, siente sus
reacciones según lo exploras y hazle saber que
harás lo que te pida.

8. Labios mayores y menores. Son muy
sensibles, por lo que se debe ser gentil al
momento de estimularlos con los dedos o con la
boca, teniendo cuidado de no lastimarla. Lo
ideal son ligeras y suaves presiones con el
pulgar y el índice.

9. El clítoris. Al ser una de las zonas erógenas
con más terminaciones nerviosas, permite que
las caricias sean fáciles de disfrutar pero
también la convierte en un área fácil de
lastimar, por lo que deben ser suaves y poco a
poco puede aumentar la intensidad según ella
indique.

10. El Hélix. Es una zona de transición entre el
clítoris y los labios menores. También es muy
sensible, así que dales un masaje con la yema de
tus dedos o con tus labios. Nunca te sobrepases
al acariciarlos.

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