Critican la actitud del ex comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta

Analistas en materia militar sostienen que el jefe castrense puede ser sancionado por sus explosivas declaraciones luego de ser removido del cargo. El tema desnuda un fuerte internismo en las FFAA.

La actitud del general Ramón Benítez, ex comandante de operaciones de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), quien ventiló “los trapos sucios” dentro de las esferas castrenses luego de ser removido del cargo, fue duramente cuestionada por analistas en materia de FFAA.

Tanto Horacio Galeano Perrone, ex ministro de Educación, como Euclides Acevedo, analistas y expertos en temas castrenses, coincidieron en señalar que el depuesto coronel se equivocó al referirse públicamente a su remoción y culpar a “enemigos institucionales” del hecho.

Tras ser removido del cargo el martes pasado, el general Ramón Benítez señaló que “adversarios institucionales y antipatriotas” fueron los responsables de su alejamiento de la FTC.

Incluso, manifestó que el comandante en jefe de las FFAA actuó de esa manera “para satisfacer esos caprichos”. Además, dijo a Radio Monumental que un equipo de militares estaba operando en la zona; y aparentemente vigilaba a la FTC.

“Este tipo de cosas no condice con un militar patriota”, sostuvo Euclides Acevedo.

“Días anteriores el presidente Cartes se dirigió a la ciudadanía mediante un comunicado lamentando la muerte de los tres trabajadores rurales de la Estancia Pindó, luego asumió que hay que contextualizar la acción criminal del EPP como la acción de un grupo desesperado por el cerco de la buena tarea de la FTC, una semana después destituye al comandante, entonces es una contradicción”, expresó por su parte Horacio Galeano Perrone. Agregó que el general Ramón Benítez no salió por el fracaso de su trabajo al frente de las FTC.

“Cuando Cartes dice que la lucha es larga, es cierto, pero cuando dice que están presionando, miente”, señaló el ex ministro.

Internismo. Referentes importantes dentro de la FTC refirieron que el fuerte internismo que se vive en esferas castrenses no es nuevo.

El general Restituto González, el primero en estar al mando de la FTC, era bastante resistido dentro del cuadro militar; incluso se hablaba en los pasillos de una actitud de brazos caídos por parte de la tropa.

En cuatro oportunidades, antes del secuestro de Arlan Fick, los miembros del EPP se escaparon de la FTC, lo que ahondó aún más la crisis en esferas castrenses.

Los planes de asalto liderados por los militares fracasaron en cuatro ocasiones, a pesar de que contaban con las coordenadas exactas de dónde estaban ubicados los campamentos de los milicianos mediante el trabajo de inteligencia del Departamento Antisecuestro de Personas de la Policía.

Luego de la asunción del general Ramón Benítez, la cosa no varió mucho, ya que el alto jefe militar también era muy cuestionado entre sus propios pares.

Benítez era sindicado por varios policías como el responsable de un operativo fallido en Jhuguá Ñandú en el 2010, en el que un grupo de militares tomó por asalto una casa en donde se encontraban policías, buscando dar con miembros del EPP.

El coronel Raúl Erit Salinas, jefe de Estado Mayor de la Fuerza de Tarea Conjunta, fue designado por el presidente Cartes como encargado de combatir al EPP y la ACA en el Norte del país. El mismo tendrá la gran misión de sanear la institución de forma inmediata, señalaron los analistas.

La denuncia de Benítez, de que contaban con poca tecnología, llegó incluso a oídos de senadores, quienes se preguntaron qué hacen con los fondos que se le otorgan.

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