la Gran Cena Show de la Asociacion de Musicos Badeños

LA PARADOJA DE LA EXPECTATIVA DE VIDA MÁS LARGA. También llamada esperanza de vida, es la media de la cantidad de años que vive una determinada población. Hoy en día el ser humano tiene una mayor expectativa de vida, se estima que es de 77 años, lo que contrasta con la media de longevidad de antaño que era de 30 y tantos años;muchos morían de infecciones, parto, gripes y virus o heridas a temprana edad. Podríamos pensar que la salud ha mejorado, que la medicina ha mejorado y que las dietas han mejorado, pero no es tan simple como eso porque este indicador de vida más larga viene acompañado de limitaciones y condiciones crónicas.

Actualmente sí, vivimos más, pero gracias a los malos hábitos de salud y nutrición, y a las enfermedades crónicas producto de esto, el ser humano vive más a pero vive mal, vive como muerto en vida. res y síntomas a medias mientras no atienden la causa y además generan varios efectos secundarios que empeoran la calidad de esa vida más larga?

La “enfermedad” crónica es esa enfermedad persistente, esa condición de disminución de tus capacidades o funciones normales que no se va y que, por el contrario, crece y empeora progresivamente con el tiempo pese a fármacos y visitas al médico. Es esa condición crónica que suspende e impide la vida plena, que irroga dolor no solo físico sino emocional; agota en cuerpo, mente y alma, limita al ser que la sufre, lo imposibilita a vivir bien, a pensar bien y a sentir bien.

Frustra, amarga, limita, mata en vida. “Mijito, no puedo jugar contigo, otra vez tengo migraña” “Ni siquiera puedo arrodillarme en la iglesia o agacharme a recoger algo no podría ni levantarme” “Amor, esta noche no, estoy otra vez con jaqueca/gases/reflujo/colon inflamado/infección urinaria/mareos/no me funciona/no siento nada” “Me dan gripes cada dos a tres meses —es el clima, mi hijo que me la pasa, es el ambiente” “Imposible viajae a visitar ese hermoso sitio, hay muchas escaleras y estoy propenso a paro cardiaco”.

¿Sigo?

Claro que vivimos más. Pero estas condiciones, que cada día van al alza, nos impiden vivir esta dichosa y ganada longevidad en su máxima expresión. Aunque estas condiciones crónicas no matan al ser humano le roban calidad de vida.

Le roba su dinero, su tiempo, su felicidad y su oportunidad de cumplir su misión de vida y le roban la oportunidas de dar y servir al prójimo.

Las enfermedades crónicas también detienen el desarrollo del mundo y el motor laboral: son la principal causa de ausencia del trabajo y la principal causa de bajo rendimiento y baja productividad del personal.

Pero nada de esto se compara con el sufrimiento profundo del individuo coartado en sus funciones y capacidades, que vive en dolor y en impotencia recibiendo diagnósticos que dan una nomenclatura a su síntoma y lo bautizan como tal enfermedad (ejemplo: depresión) y recibiendo la prescripción de un fármaco para eso. Decirle a un paciente que tiene depresión no lo ayuda. Lo que lo ayuda es INVESTIGAR Y DETERMINAR qué le está causando esa depresión que es solo el síntoma. La depresión de Juan no es la misma que la de Pedro o Alicia. Tampoco la de Andrea. Probablemente la de Juan es por alimentarse con harinas y trigo y nunca comer vegetales verdes (ricos en magnesio cuyo déficit promueve la depresión), la de Pedro es por vivir a dieta cero grasa lo cual afecta el sistema nervioso y cognitivo, la de Alicia por dormir pocas horas y hacer demasiado ejercicio que afecta terriblemente los niveles cortisol, las adrenales y su estado emocional y nervioso; la de Andrea podría ser por esas tres causas juntas o por una tiroides funcionando mal y manteniéndola agotada y desanimada, y aquí nos podemos quedar hasta mañana conversando de posibles causas. Por experiencia de tantos años con pacientes reales y clientes desesperados que alcanzan a ver la luz y logran vivir brillando con luz propia, puedo decirles que NUNCA, NUNCA JAMÁS una depresión es igual que otra, como ninguna obesidad es igual a otra o una hipertensión igual a otra hipertensión.

Obviamente para los casos mencionados de depresión, la solución médica tradicional, el antidepresivo, no hará nada bueno por estas personas sino enmascarar el síntoma —apenas— y matenerlos en depresión, pero claro, medicada, frenada con los consiguientes efectos secundarios que también siempre son diferentes en cada afectado.

Y es que, como digo a mis clientes, “Cada paciente enviado por doctor, cada cliente que me busca para lograr sus metas, es un sudoku único e irrepetible”.

Desafortunadamente el sistema médico moderno basado en la teoría microbiológica y con avanzada infraestructura, equipos y armas (medicamentos) hace que para todo haya un fármaco que ataca al enemigo (síntoma), cuando lo que el mundo necesita es PREVENCIÓN y SANACIÓN a través de la atención a la causa del problema y la implementación de buenos hábitos nutricionales/mentales/emocionales/espirituales (no confundir con religiosos, por favor). Contamos con un sistema médico mayormente compuesto por médicos que no se actualizan y que no reciben un ápice de instrucción académica en nutrición integrativa. Bingo, receta para el desastre de la salud mundial. Tenemos este sistema médico moderno y un gasto mundial en atención médica altísima de miles de millones de dólares pero una humanidad enferma permanentemente. Algo anda mal.

Afortunadamente, la postmoderna y aún poco conocida MEDICINA FUNCIONAL (a la que como terapeuta/coach de salud estoy ligada profesionalmente) desecha el paradigma de la medicina y tratamiento por síntomas y trata los problemas de salud por la causa: no ve al cuerpo humano como un auto al que se le daña una pieza y hay que repararla o cambiarla, sino como un árbol que si por ejemplo sus ramas están débiles o sus hojas secas, revisa sus raíces, el suelo, el riego, la luz o el alimento y si es el caso dirije medicina/suplementación a la causa y no al síntoma. Escuché en una de sus conferencias en vivo al maravilloso doctor Mark Hyman decir: “la medicina funcional supera el concepto de medicina por enfermedad y evoluciona a la medicina por sistema”.

La medicina funcional es una visión ecológica y dinámica de la salud, que entiende que la enfermedad se crea y se da en el desequilibrio y el desbalance; la salud se restaura en el balance.

Todo aquel que sufra de condiciones crónicas debe sacarse la venda de los ojos y dejar de tener fe en esos paliativos (fármacos) y empezar a buscar las soluciones en lo que come, en como vive, como piensa, como ofrece si vida al mundo al que vino a hacer algo bueno.

Si bien hay condiciones que se dejaron avanzar a niveles en que requieren medicación, con un cambio de hábitos y estrategias nutricionales dentro y fuera del plato que lleven a ese organismo a alterar la expresión de sus genes, todos podrán alcanzar el balance y regresarán a la vida que merecen, a vivir bien.

Por favor, no reducir el concepto de balance a “comer sano y también de vez en cuando comer dulces y golosinas”. Es una idea totalmente distante de lo que significa balance en nutrición y en salud. El equilibrio y el bienestar no se obtienen ni se viven por una operación matemática de “como más limpio y menos sucio, entonces el balance es positivo”.

Balance es bienestar, es calidad de vida. Balance es sentirte bien y no estar en vayvén de extremos, balance es no necesitar comidas trampa (porque no vives restringido —ojo, si se usa como estrategia para mejorar composición corporal y reactivar hormonas para llegar al balance es una cosa, pero no un modo de vida planificado como premio); balance es no vivir ansioso muerto de hambre y antojos masticando chicle y tomando litros de litros de agua para matar la ansiedad. Balance es vivir bien, es dedicarte a vivir y a ser, no vivir pensando en comer y perder tiempo en cálculos de calorías, carbs o grasas. Balance es amar, comer, dormir, disfrutar, dar. Es estar en salud sin necesidad de vivir controlando o vivir a dieta.

Y lo más lindo de todo es que ningún ser humano es víctima de sus genes, sino de sus malas decisiones. La buena noticia de todo esto es que todos pueden cambiar esas decisiones y la expresión de sus genes ya, hoy mismo, ahora mismo y, en pocos meses o semanas, gozar de la salud y la felicidad que todos merecemos: brillando.

Entender esto hace muchos años fue lo que me motivó a fundar Verde y Rosa, a escribir mi libro Balance Nutricional y a estructurar mi Plan Detox (que no tiene nada que ver con dietas o jugos) y dar talleres y conferencias para cambiar vidas.

Muchas gracias por tomarse el tiempo de leer y por tener la valentía de tomar acción, de compartir sus comentarios y sus testimonios para inspirar a más personas. Recuerden que cuando ustedes brillan, todo brilla a su alrededor.

Yo Amo a Mi Familia

Teniendo primeramente a Dios y a la familia lo tengo todo, la familia es lo más valioso que tenemos:

Yo Amo Mucho a mi Familia
Yo Amo a mi familia,
son los que despiertan mi entusiasmo en el vivir,
son mis soles, mis amores,
son mis benditas estrellas que hacen luz en mis noches.

Yo Amo a mi familia,
son los tesoros que Dios me ha dado
para que los tenga con mucho cuidado,
y los conduzca con buen ejemplo por verdes prados.

Yo Amo mucho a mi familia,
y ese amor nada lo opacará,
estamos juntos en las buenas y difíciles situaciones,
ha habido tristezas pero muchísimas bendiciones.

Por Mery Bracho

“Una vez tú me tuviste sobre tus piernas y ahora lo hago yo, abuelita

la tierna foto de un nieto que sostiene a su abuela

“Una vez tú me tuviste sobre tus piernas y ahora lo hago yo, abuelita, sin vergüenza ni miedo, para recordar que la vida debe ser vivida y combatida”, dijo un joven y su foto conmocionó en las redes sociales.

Un joven de Gioia, en Italia, compartió una foto en Facebook con un mensaje altruista el 31 de diciembre, como para recibir el 2015 con agradecimiento por el amor que se profesan en su familia, incluida su abuela, que padece Alzheimer.

Giancarlo Murisciano compartió una foto en la que se lo puede ver con su abuela Antonia, de 87 años, a upa como si fuese una niña. El muchacho explicó que “esto también es amor” y aprovechó el último día de 2014 para expresar que “uno siempre tiene que estar presente” para sus seres queridos.
La enternecedora imagen (el muchacho aclaró que su abuela no estaba llorando ni quejándose) fue compartida más de 42 mil veces en Facebook y recibió más de 430 mil likes en esa red social, lo que la convirtió en el primer viral del año 2015.
“Tal vez no ha sido el mejor 31 de diciembre de mi vida, pero esto también forma parte de ella. Una vez tú me tuviste sobre tus piernas y ahora lo hago yo, abuelita, sin vergüenza ni miedo, para recordar a todos que la vida debe ser vivida y combatida”, dice Murisciano en el comentario de la foto que publicó.
Y añade: “En la vida se debe estar presente siempre y en cualquier circunstancia… este es mi deseo para el 2015: la presencia de alguien al lado que te pueda proteger y confortar, pero también estar feliz y sonriente con nosotros…”.

5 formas en las que estás destruyendo a tu esposa y terminando con tu matrimonio —sin saberlo.

Es difícil ser hombre en estos días. Se espera que los hombres modernos sean sensibles, cariñosos y estén en sintonía con sus sentimientos; al mismo tiempo se espera que sean fuertes, protectores y capaces de arreglar cualquier cosa que se rompa. Los hombres no pueden ser demasiado sensibles porque no estarían siendo buenos protectores. Por otra parte, no pueden ser sobreprotectores porque no estarían siendo suficientemente sensibles.

Como hombres tratamos de mantener este equilibrio entre ser cariñosos y ser fuertes y debido a que puede ser una línea tan borrosa, hay muchas veces que fallamos. Por lo mismo, hay cosas que hacemos a diario que están haciendo daño a nuestras esposas y destruyendo nuestros matrimonios.

Te las comparto a continuación:

1. No proveer lo básico para la familia

Como hombre es tu responsabilidad proveer para tu familia, independientemente de si tu esposa trabaje o no. A veces esto significa trabajar algunas horas extras para que tus hijos puedan tener los zapatos nuevos que tanto necesitan. Y a veces esto significa que te las tengas que aguantar cuando tu jefe te trata mal porque necesitas estabilidad económica para tu familia. Sin embargo, vale la pena cuando llegas a casa por la noche y ves las sonrisas en las caras de todos.

2. El pesimismo

Desde que eras niño se te enseñó a “ser hombre”, y “no llorar”, y aceptar el hecho de que te van a pasar cosas malas en la vida. Si bien este es un buen consejo, a veces tu esposa también necesita que seas optimista. La relación necesitará recuperarse de todo tipo de retos, fracasos, sentimientos heridos, y problemas de salud. Tu esposa no necesita que alguien le diga que deje de llorar, ella necesita un hombro donde que le pueda brindar consuelo.

3. Abstenerse de dar afecto físico

Sí, los hombres también hacen esto. El afecto físico es algo más que las relaciones sexuales. Incluye darle un abrazo antes de salir para el trabajo, ir de la mano cuando salen de compras y acercarla cuando estén viendo una película en el sofá. Si no estás haciendo estas cosas con ella, estás reteniendo el afecto físico que la nutre. El afecto que intentas demostrarle en la cama nunca compensará el afecto físico que se demuestra fuera del dormitorio.

4. Darle prioridad a otras cosas

De todas las chicas que conociste y con quien saliste, tu esposa fue con quien elegiste pasar el resto de tu vida. Ella necesita saber que todavía es la elegida. Cada vez que revisas tu teléfono cuando salen juntos o cada vez que vas a llegar tarde a casa del trabajo sin avisarle, le envías un mensaje de que ella no es importante para ti. En consecuencia, ella se pregunta si todavía te importa tanto como cuando se casaron.

Tu trabajo es importante, pero no te olvides por lo que trabajas. Recuerda que no hay nada en tu teléfono que sea más importante que lo que está pasando a tu alrededor.

5. No hablar su idioma

Las mujeres necesitan saber que son amadas y tu esposa necesita saber que estás agradecido por tenerla. Uno cree que demuestra su amor al ir a trabajar todos los días y traer el sueldo cada mes, así que la mayoría de las veces uno no hace mucho más que eso (excepto tal vez en San Valentín).

Pero ella necesita más que eso para sentir tu amor y ella necesita que le demuestres que estás haciendo todo para ella. Así que toma un poco más de tiempo y haz algo especial. Envíale un par de mensajes de textos durante el día o tráele flores de vez en cuando. Te podría sorprender la reacción que tendrá.

Cómo saber que alguien quiere besarte

Estás con alguien que te gusta, pero todavía no sabes si a él o ella le gustas tú. Lo intuyes, pero no estás seguro/a. Te gustaría besarle, pero no sabes si responderá bien. Notas algo que te hace pensar que te quiere besar, pero no estás seguro. Si te lanzas, temes echarlo todo a perder. Sientes que no se decide, y tienes que ayudarle, pero, ¿de verdad quiere besarte?

Para ayudarte a comprender estas situaciones, en este artículo vamos a analizar las señales que indican que esa persona que te gusta quiere besarte. También te servirán para enviarle señales a otra persona de que quieres darle un beso.

Señales que indican que te quiere besar

Esto es algo bastante natural, y tampoco hay que darle muchas vueltas. No obstante, vamos a ver lo que suele ocurrir cuando alguien te quiere besar y busca un beso consentido. Tal vez te suene a beso de película, pero, ¿quién no sueña con un beso así?

#1 – Te mira fijamente

Mantener la mirada fija en los ojos de otro requiere mucha intimidad y confianza. Es una llamada de atención. Si quieres ese beso, mantén esa mirada. Si no te sientes cómodo/a, mira para otro lado y no habrá pasado nada.

#2 – Empieza a reducir el volumen de su voz

A medida que fije la mirada en ti, empezará a reducir el volumen de su voz. Quiere acercarse, y no quiere asustarte. Es una excusa para que te acerques más, y una manera de empezar a crear intimidad.

#3 – Encuentra una excusa para tocarte

El contacto de los labios es muy íntimo. Antes, la otra persona puede que quiera confirmar que realmente te sientes a gusto y buscará la manera de conectar tocándote la mano o el brazo. Si se siente más seguro/a o es más atrevido/a puede que te acaricie la cara, aunque sea con la excusa quitarte un cabello de los ojos o algo que supuestamente tienes en la mejilla.

#4 – Hay un silencio incómodo

De pronto, se hace el silencio. Te mira como si no hubiera nada más que tus ojos. Y no sabes qué decir. No hay nada que decir. Y el tiempo se para.

#5 – Te mira los labios

Que te mire los labios es un signo evidente de que los quiere. Si tú le miras también a los suyos le estarás enviando señales de que tú también quieres los suyos.

#6 – No se avergüenza en las distancias cortas

Invadir el espacio personal del otro es algo muy íntimo. Si ha entrado en el tuyo es porque quiere algo. Si le permites seguir ahí, le estás enviando señales de que quieres que siga ahí.

Y ahora, ¿qué?

Eso depende de cada uno y de lo que estéis disfrutando de estos preliminares, y de si quieres asumir los roles tradicionales o de lo seguro/a que estés y la experiencia que tengas. Déjate llevar por tus instintos y disfrútalo. Y si no quieres, corta en cuanto te des cuenta.

Fuente saludyamistad

Las consecuencias de no tener relaciones sexuales

De acuerdo al estudio realizado por el sexólogo Norbert Livinoff, son cinco las consecuencias principales de la falta de sexo, las que son descritas a continuación:

1. Mal humor

De acuerdo al estudio del sexólogo, la falta de sexo puede afectar de manera particular en el humor de las mujeres, debido a que luego de un lapso considerable de tiempo sin relaciones, se muestran malhumoradas, irascibles y de difícil trato.

2. Estrés

Según una investigación realizada por psicólogos de la Universidad de Gottinga, Alemania, la falta de sexo en una pareja puede detonar estrés en ambos. Esto genera además tensión en la relación y una importante carga de ocupaciones.

3. Ataque cardíaco

El sexo es considerado uno de los mejores ejercicios cardiovasculares, es por esto que realizarlo con menor frecuencia se asocia con un mayor riesgo de ataque cardiaco y muerte súbita.

Además según un estudio de la Universidad de Tufts en Estados Unidos, esto puede afectar de mayor forma a mujeres.

4. Depresión

El bajo deseo sexual puede ser una consecuencia de la depresión, tanto en hombres como en mujeres, sin embargo también puede ser una de sus causas, por lo que intimar poco o nada, puede llevar a un ciclo nocivo con este trastorno, explica la psicoanalista Cristina Castillo.

5. Baja autoestima

La inseguridad es otro de los problemas de la falta de sexo debido a que poco a poco va minando nuestra autoestima y afectan nuestras relaciones personales.

Fuente pipuu

Cuánto cuesta acceder al sueño de la piscina propia

Con el calor cada vez más intenso, tener una piscina ha dejado de ser un lujo, para convertirse en una necesidad. Desde los modelos de lona, plástico o fibra de vidrio, hasta las construcciones más complejas, hay de todos los gustos y presupuestos. Sepa cuáles son las principales opciones.

Por Belén Paredes | @Belen_Paredes

Con temperaturas que superan los 40 grados y sin la posibilidad de escapar hasta alguna playa de mar o de río, muchos buscan pasar los días de calorcito en casa, de la mejor manera. Para ello, llegar a tener una pileta propia parece la mejor opción.

Ahora, ¿qué tipo y modelo de piscina es el que más conviene adquirir?

“La mejor opción tiene que ver con la necesidad de la persona y con la cantidad de dinero que dispone para gastar”, observa la arquitecta María Victoria Arias, especialista en construcción de piscinas.

En el caso de las piletas de material, hay opciones como las de hormigón, o las de estructura mixta, que también tienen hormigón, así como las de mampostería.

“El hormigón es por el temor de que la piscina pierda agua, pero eso es equivocado, porque el hormigón en sí no asegura que no vaya a perder. La estructura viene determinada por el tipo de suelo, que el profesional va a establecer. Que una piscina no pierda agua tiene que ver con el trabajo de aislación que se hace y la estructura es de acuerdo al tipo de suelo y la impermeabilización que exista”, explica la profesional.

La construcción de una pileta de medida estándar, de 6 x 3 metros, puede llegar a costar entre 30 a 40millones de guaraníes.

“La medida está en relación al bolsillo del cliente. Cuanto más extravagante es, se gasta más. Pero en nuestro país, cualquier palangana está bien cuando tenés mucho calor. Actualmente se construyen muy bien las piletas chiquitas, con tal de tener un rincón para sofocar el calor”, refiere.

Un factor importante a la hora de construir una pileta es determinar el espacio donde será destinada.

“El diseño está en función al espacio, pero eso es relativo al concepto que maneja el profesional. En el caso de habitar en un dúplex, no conviene hacer una pileta grande, porque le sacas todo el espacio. Entonces, haces una especie de hidromasaje, más que una piscina convencional, para que tenga más jardín”, explica la arquitecta Arias.

Las piscinas no solamente son una necesidad ante el calor, sino también se convierten en un punto de encuentro para la familia y los amigos, según la profesional.

En el caso de las piletas de material, además de la comodidad, representan un valor agregado para la vivienda.

Las opciones más económicas

Para quienes no tienen opciones de gastar tanto, en varios puestos de venta en la vía pública, se pueden hallar las populares piletas inflables, tipo “pelopincho”. Las más solicitadas son las que tienen entre 1.000 y 3.000 litros, con un precio que no supera los 300 mil guaraníes.

La mayoría de estas piletas son principalmente para niños, aunque las de mayor tamaño son también disfrutadas por los adultos.

Las hay mucho más pequeñas, para niños de corta edad, que tienen un costo aproximado de 30 mil guaraníes. Son las que más se venden como regalo de Día de Reyes.

Las piscinas de fibra de vidrio

En un rango superior a las inflables o de lona, con una estructura más durable, están las piletas de fibra de vidrio.

La pileta de fibra de vidrio se instala en 48 horas. | Foto: Syopar.
Este tipo de piscina tiene una capacidad que va desde los 2.000 litros, con un costo de 210.000 guaraníes, hasta las que tienen capacidad de 43 mil litros, con un costo de 44.500.000 guaraníes.

Para este tipo de piscina, la instalación puede demorar 48 horas. Desde la empresa Syopar, una de las principales fabricantes, explican que se requiere una semana para entregar la piscina a los clientes, el tiempo que dura la elaboración del producto.

“La principal recomendación es nunca tener vacía la piscina porque, como se instala directamente en la tierra, si uno la deja vacía, la presión de la tierra la puede levantar o llegar a romper. Además, también se puede resecar”, comenta Gustavo Núñez, vendedor de Syopar.

Piletas de lona, las más demandadas

Las piletas de lona con estructuras de metal se han vuelto el producto estrella a la hora de elegir una piscina para refrescarse ante el intenso calor de nuestro país. Las mismas ingresaron hace más de dos años al mercado local, pero recién este año tuvieron su impacto en los consumidores.

Actualmente, las de tamaño más pequeño se encuentran prácticamente agotadas, según los distribuidores.

La principal bondad de este modelo radica en que no son inflables, se pueden colocar durante la temporada y guardar cuando termina el verano. Además, todas vienen con filtros y otros accesorios.

Elizabeth Rivas y Amado Portillo, de la casa comercial Dejando Huellas, explican que este modelo de piletas viene en diversos tamaños y tipos.

En cuanto a medidas, hay desde 6.500 litros con un costo de G. 850.000 hasta los de 24.000 litros (con una profundidad de 1,22 metros), con un valor de G. 3.200.000. Llamativamente, la de mayor tamaño no es la más cara en este tipo de productos.

Existen dos modelos, una que tiene revestimiento de PCV, que le da una apariencia de madera al borde de la piscina, con un tamaño de 16.800 litros, y un costo de G. 5.500.000. Esta piscina tiene 1,24 metros de profundidad y 5 metros de diámetro.

La otra, de alto valor económico es la pileta que tiene el único modelo rectangular, ya que todas las demás son redondas. Viene con una capacidad de 17.000 litros y su valor es de G. 4.500.000. La profundidad de esta pileta es de 1,32 metros.

Amado Portillo refiere que la principal recomendación es cuidar la base de este tipo de piscinas. “Debe ser nivelado y no debe haber nada puntiagudo. La pileta viene con una carpa, pero se recomienda colocar una carpa más debajo, para reforzar la base”, señala Portillo.

Elizabeth Rivas explica que la demanda aumentó por las bondades que presenta esta piscina, como es el filtro de agua, que todos los modelos traen incorporado. El espacio es otro factor que hace que los clientes opten por este tipo de piscina, ya que puede ser desarmada y guardada, una vez que termina la temporada veraniega. También el agua puede durar durante todo el verano, si es tratada.

La recomendación principal a la hora de guardar la pileta, es secar completamente cada rincón, ya que estará guardada por largo tiempo, lo que puede generar moho en caso de que no se limpie correctamente. Las piletas con estructura de metal traen, además, un kit completo que incluye escalera, cobertor, base y filtro.


El necesario mantenimiento

Sea cual sea el tipo de piscina que se elija, lo fundamental es realizar el mantenimiento correspondiente, aconsejan los técnicos. Los productos como cloro, alguicida y clarificante, pueden adquirirse en cualquier local de venta de insumos para piletas.

“Si lo ves desde un punto de vista de relajación, es una inversión tener una piscina, porque es como tener unas minis vacaciones en tu casa, porque une a la familia y es un motivo lindo para reunir a las personas. Hay que considerarlo un esparcimiento y hoy en día, como están todas las cosas, mejor tener una pileta en tu casa que rebuscarse afuera”, señala María Victoria Arias.

El ingeniero de Google que enseña la felicidad en tres pasos

En las entrañas del gigante tecnológico Google hay un empleado que tiene una tarea inusual: hacer más feliz a la gente y llevar más paz al mundo.

Hace unos años Chade-Meng Chen, uno de los primeros ingenieros contratados por la firma en Mountain View, California, notó que muchos de sus colegas se sentían agobiados y descontentos en la oficina.

Meng convenció a sus jefes de crear y encargarse de un curso que le enseñara a los empleados técnicas de mindfulness, o concienciación plena, para mejorar la inteligencia emocional e impulsar el bienestar.

En un guiño a su compañía, el gigante de las búsquedas, lo llamó “Busca en tu interior”, un nombre ciertamente cursi que es también el título del libro que escribió sobre el tema.

Cuando este año asistí al festival South by Southwest Interactive (SXSW) en Austin, Texas, me llamó la atención una ponencia suya titulada: “Conviértete en la persona más feliz de la Tierra”.

En un salón abarrotado Meng aseguró que nos enseñaría el secreto de la felicidad “científicamente demostrado” en tres fáciles pasos.

Quedé fascinado por la charla, pero naturalmente escéptico. Así que en las semanas siguientes, decidí probar sus consejos.

También observé más de cerca los argumentos científicos que, según él, respaldan sus técnicas.
Primer paso: “Calma tu mente”

Para introducir su primera recomendación, Meng presentó un corto ejercicio colectivo de respiración.
Meng propone encontrar formas sencillas de tomar pausas durante el día y de ser conscientes de nuestra respiración. “Si resulta demasiado difícil, entonces no pienses en nada por un momento”, bromeó.

En su libro abunda en más detalle, concentrándose en lo que es la meditación y cómo comenzar a practicarla.
Y cita un estudio hecho por Jon Kabat-Zinn, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts, en el que se reportó que la conciencia plena reduce la ansiedad.

Meng no es el único que sugiere que la meditación y la conciencia plena son buenas para nuestra salud mental.
Un reciente análisis de 209 estudios encontró que contribuyen en el tratamiento de la depresión, la ansiedad y el estrés.

Algunos investigadores incluso aseguran que la reducción del estrés, prometida por la meditación, podría ayudar a reducir los efectos del envejecimiento.

Aquí es necesario destacar que enfrentar la depresión y la ansiedad no es necesariamente lo mismo que impulsar la felicidad.

Aun así, la primera recomendación de Meng parece tener cada vez más asidero científico.
Segundo paso: “Lleva un registro de momentos alegres”

Simplemente, mientras degustas un buen café, te ríes del chiste de un amigo o compras la camisa que querías, dite a tí mismo: “¡Tengo un momento de alegría!.

Cuando nos pasan cosas negativas tenemos la tendencia de aferrarnos a ellas, mientras que las buenas son más rápidas y efímeras.

Meng sostiene que al reconocer conscientemente las buenas, aumentamos las probabilidades de hacer un balance positivo y concluir que fue un día feliz.

Intuitivamente, es una hipótesis que tiene sentido.

Todos podemos identificarnos con el poder de un solo incidente, así sea breve, que nos echa a perder todo el día, pero rara vez lo contrario parece ser verdad.

Recientes estudios han intentado explorar este efecto. Uno, hecho por la especialista en psicólogia positiva Barbara Fredrickson, indicó que necesitamos una proporción de 3 a 1 de pensamientos positivos sobre negativos para liberar nuestras mentes.

Sin embargo, ese estudio en particular generó controversia, ya que algunos investigadores cuestionaron la validez de sus aseveraciones matemáticas.

Pero otro, hecho en 2006, encontró que quienes anotaban sus experiencias positivas en un diario manifestaban mayores sentimientos de satisfacción con la vida.

Tercer paso: “Deséale felicidad a otras personas”
Según Meng, los pensamientos altruistas nos benefician porque dar nos proporciona una gran alegría, incluso más que recibir.

Elocuentemente, Meng argumenta la necesidad de mostrar más compasión en nuestras vidas, pero solo cita un estudio para respaldar su afirmación de que “la generosidad es una fuente sostenible de felicidad”.

En su libro “La Felicidad: Una muy breve introducción”, el filósofo Daniel Haybron respalda la postura de Meng citando especialmente al psicólogo Michael Argyle.

Para Argyle “solo bailar genera ‘niveles de alegría’ superiores que hacer actividades voluntarias o benéficas”.
Fredrickson también estudió los beneficios de una forma de meditación que contempla pensamientos positivos sobre los demás.

Le pidió a la gente poner en práctica la técnica diariamente durante varias semanas y muchas personas dijeron sentirse más alegres y optimistas.

Sin embargo, aún estamos lejos de concluir que solo pensar bien sobre los demás es suficiente.

Nos estaríamos engañando si creemos que desearle a otro la felicidad es lo mismo que hacer algo en concreto, como darle un regalo o, aparentemente, llevarlo a bailar.

La ciencia frente a la experiencia
De hecho, cuanto más analizaba las afirmaciones de Meng menos convencido estaba de que estuviesen respaldadas por investigaciones existentes.

Según Haybron hay otros factores, apoyados por estudios más sólidos, vinculados a la felicidad, como la autonomía, el trabajo satisfactorio y calificado, las relaciones y el amor, el dinero, la seguridad y el desprendimiento hacia cosas que podríamos perder.

Y, sin embargo, al mismo tiempo cuanto más ponía en práctica el método de los tres pasos más me parecía que funcionaba.

Comencé a meditar en la oficina. Programé mi celular para que me enviara recordatorios cada hora para desearle felicidad a los otros.

Y me acordé de pensar “tengo un momento de alegría”, cuando me divertía con mis hijas, corría en el parque, bebía una deliciosa cerveza e incluso al escribir esta columna.

Pero me hacía falta conciliar esa brecha entre mi mayor felicidad y la aparente falta de pruebas para apoyar las recomendaciones de Meng.

Cuestión de “personalidad”
Decidí consultar al psicólogo Tom Stafford, quien escribe una columna para BBC Future.

Me habló de lo complejo que resulta el estudio de la felicidad y de las variaciones que se dan entre la ciencia, que tiende a trabajar con promedios de grupo, y la personalidad individual.
Agregó que para él lo interesante es preguntarse cuándo confiamos en la experie
ncia y cuándo escuchamos a la ciencia.

“Para algunas cosas no necesitamos a la ciencia (¿si te cae una roca en un pie te lastimarás? Y para otras sí ¿Es fumar malo para mi salud?) Yo diría que la felicidad está entre los dos casos”, señaló.

Mi investigación me coloca más cerca del ejemplo de la roca, dando más credibilidad a mi experiencia.

Como indica Stafford, puede ser simplemente que la meditación, el registro de la alegría y los buenos deseos van mejor con mi propia personalidad.

Es posible que estudios futuros arrojen más luz sobre el tema. Después de todo el campo de la “psicología positiva” apenas tiene dos décadas de historia.

“En parte no se consiguen las evidencias porque es algo que no se ha estado investigando tanto como, por ejemplo, por qué la gente se deprime”, recalcó Stafford.

Para muchos los tres pasos de Meng pueden ser obvios y simplistas. Sin embargo, él comparó sus consejos a mostrarnos cómo se hace un ejercicio de flexión de brazos en el gimnasio.

Sabes que te hace bien, pero tienes que hacer el ejercicio todos los días para obtener resultados.

Yo quizás esté más convencido por la experiencia personal que satisfecho científicamente, pero es suficiente para que vuelva al gimnasio de la felicidad de Google y siga haciendo esas flexiones.

Fuente bbc

5 señales de que le gustas

Si conoces a alguien que te gusta mucho y dudas si el sentimiento es recíproco, en esta nota te contamos cuales son las 5 señales para saber si está interesado/a.

Se acerca: Si se acerca a vos sutilmente hacia tu cara para darte a entender que quiere estar más cerca.

Mirada intensa: Si está realmente interesado, enfocará su mirada sólo en vos.

Se ríe con vos. Si eras la/el peor contando chistes y se ríe de todas formas entonces definitivamente hay atracción.

Se encuentran en todos lados. Podría ser una es una señal de que está intentando conectarse, pero no quiere ser muy obvio.

Está nervioso/a. Busca señales como manos sudorosas, movimientos repentinos, tics o su respiración.
“Si te interesó, te puede gustar Decime a que te dedicas y te digo si sos buen novio“

Fuente la100

Jueves, el mejor día para tener sexo

Aunque pocos lo saben, existe un día y un horario para un encuentro romántico con la pareja. Los estudios fueron realizados por la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres y también muestran que un día de la semana es malo para encender la llama de la pasión

Para la mayoría de ciudadanos el fin de semana es el mejor momento para tener sexo. Sin embargo, un estudio realizado por la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres (London School of Economics and Political Science) del Reino Unido y publicado en la revista Psicología hoy (Psychology Today) demuestra que el día más óptimo es el jueves.

Según los resultados de la investigación, los días jueves el cuerpo produce cortisol (hormona sexual) de una forma más activa que el resto de la semana. Además, los científicos aseguran que la sincronización con la pareja es mayor.

El estudio recomendó a las parejas a repasar el Kamasutra en las primeras horas de la mañana del jueves, toda vez, que los niveles de testosterona en los hombres llegan a su nivel máximo y los de estrógenos en las mujeres se multiplican por cinco. La imaginación también deberá estar presente.

Pero el estudio también absuelve una pregunta curiosa, ¿Cuál será el peor día para un encuentro sexual?, según la investigación, los martes son los días menos indicados para ir a la cama en compañía.

Fuente los40