Invertir en capacitación

Instalar una marca en el mercado exterior lleva un tiempo que a la larga tiene su recompensa. Parte de esta experiencia la vive la firma Arasy Orgánica SA, que involucra a 35.000 productores en el proceso de producción, cuyo 99 % es destinado a clientes mundiales.

Productos cultivados por 35.000 productores que integran la cadena de trabajo de la empresa nacional Arasy Orgánica llegan a más de 20 países de los diversos continentes. Para lograrlo, sus administradores implementan un plan de desarrollo que en uno de sus ejes fortalece la Responsabilidad Social Corporativa.

“Para nosotros es fundamental el crecimiento sostenible del pequeño productor”, expresa Mauricio Stadecker, joven empresario y director de esta firma, la cual forma parte de la familia de Hierbapar y que las administra junto a sus hermanos Javier y Fernando.

La actividad de Arasy no se limita a la producción, sino que además asienta gran parte de su inversión en la capacitación de los productores. Explica que la labor de la empresa consiste en acompañar el trabajo del productor para exportar a los principales mercados del exterior, en los que posicionan al productor como un socio y no como un proveedor.

Con estos vienen procesando sésamo natural, descortezado y aceite; fibra, expeller y aceite de algodón; chía, amaranto y balanceados para animales, que en su totalidad es enviado al extranjero. Los cultivos se asientan en zonas de Concepción, San Pedro, Curuguaty, Misiones, Caaguazú, Caazapá y de otras localidades del país.

Stadecker menciona que el éxito cosechado y el gran consumo mundial que registran son resultados de un proceso riguroso cuyo pilar principal es una escuela de formación agrícola que funciona hace cuatro años en Guayaibí, en el departamento de San Pedro. A esto se suman los centros tecnológicos y experimentales que son el soporte de las capacitaciones.

“Lo que buscamos es que con esta escuela las personas asistan, tomen clases y reciban sus respectivos certificados de productores en cultivos específicos”, señala Stadecker. Asimismo, ponen en práctica el plan 360 para que los productores puedan tener cultivos de invierno y verano, logrando así una diversificación en la producción para sacar mejor provecho y rentabilidad en los suelos.

En este punto, indica que el productor puede optar por sembrar variedades en diferentes épocas, permitiendo diversificar su trabajo y fruto. “Detectamos que siempre tuvieron un solo cultivo, por eso emprendimos esta acción, para que puedan dedicarse a otras plantaciones, como poroto, maíz y en algunas hierbas medicinales y así incrementar la oferta”, agrega.

Alcance. Del total de productores, 3000 son orgánicos certificados y 1000 tienen presencia en la plataforma de comercio justo. Arasy, que cuenta con seis desmontadoras, una fábrica aceitera, dos silos y 20 centros de acopio, estima procesar este año más de 10.000 ton. de sésamo y la misma cantidad en algodón.

“Para nosotros es muy importante lo que podamos hacer con los pequeños y grandes productores, porque se trata de crecer, diversificar y compartir con ellos los negocios”, puntualiza el empresario.

99 % de los productos procesados por la firma Arasy es exportado

35 técnicos acompañan el proceso de producción agrícola

20 países son actualmente la cartera de clientes de la empresa

35.000 productores productores FUENTE ABC

Publicado por

Redacción

Redatores: Edgar Encisco y Oscar Lopez

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