Canadiense, ingeniero electrónico, arpista y vendedor de ropas: arpegios de un trotamundos

Hace diez años vive en nuestro país

Por Tatiana Moreno

Una historia pero de novela es la que cuenta Daniel Vliegen alias “Po’i” (apellido paraguayo según él), un canadiense que relata cómo fue que llegó a Paraguay hace 10 años atrás para instalarse definitivamente y hacer que el nuestro sea su segundo país.

He’i que conoció en Canadá a un arpista paraguayo que ejecutaba por las calles hermosas melodías, lo que le sorprendió bastante.

Arpista Canadiense

“Me gustó mucho la melodía, quedé impresionado, entonces el arpista me dijo que el arpa es de Paraguay y yo no conocía el país, ‘dónde es Paraguay’ le dije y ahí me explicó la ubicación”, contó.

Como siempre, iba a mirar y escuchar cómo ejecutaba el arpa, un día el paraguayito, como todo arriero calidá que era, le invitó a aprender a ejecutar, entonces fue ahí que empezó a tocar de oído. Le tomó el gusto y justo se enfermó avei por problemas pulmonares, por lo que le recomendaron viajar a un país “tropical”.

Primero viajó a Costa Rica, “fui sin hablar español” decía, pero forzado tuvo que aprender recorriendo distintos países. Luego fue a Panamá, donde ya con su propia arpa recorría restaurantes y cobraba por su trabajo. “Yo solo tocaba de oído y algunas músicas solamente, pero a la gente le parecía que ejecutaba muy bien ya, porque el instrumento le era nuevo”, contó.

Ahí fue que contactó con una arpista paraguaya navengando por internet, quien le dijo que si quería aprender a ejecutar el arpa debía viajar a Paraguay. Fue así que vino y empezó las clases del arpa.Ya después conoció al gran arpista Lorenzo Leguizamón, quien con su hijo Heriberto fueron sus profesores. Daniel le compró su arpa a Lorenzo y hoy lo ejecuta día a día, recordando los viejos tiempos con quienes alguna vez fueron sus profesores.

La “herencia viajera”

Daniel, en el momento en el que se encontraba en Costa Rica recibió la mala noticia de que su mamá falleció, fue el momento en el que él recibió también una herencia de unos cuantos dólares, con los que viajó hasta Paraguay, luego fue a Brasil, vivió unos años allí para luego volver a instalarse a nuestro país.

Ese dinero lo mantuvo hasta hace unos cuantos años, ya luego se le terminó y hoy día es vendedor de ropa. “Salgo a la calle a vender ropa, la situación está dura”, dijo. Así también contó que su familia es gente adinerada, pero que lo rechazan por considerarlo un “bohemio”.

“A mí no me importa el tener, me importa más el saber, porque el saber es la libertad y el tener la esclavitud”, decía.

Es ingeniero electrónico

Daniel contó que es ingeniero electrónico y que trabajó en astronomía, haciendo sistemas para medir el sol. También inventó un sistema para manejar flotas de camiones. “Hice un sistema que envía los datos del GPS de las flotas a la radio”, omombe’u.

Daniel tuvo que casarse por “contrato” por así decirlo con una señora paraguaya para que no fuera deportado hace muchos años, ya que adora nuestro país por la calidad de las personas.

fuente:cronica

Publicado por

Redacción

Redatores: Edgar Encisco y Oscar Lopez

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